sábado, 21 de noviembre de 2009

Lamentable perdida para la ciencia fisica...........

Cuando un verdadero científico muere, nunca muere............recordando al gran fisico soviético.......Vitali Ginzburg.

Vitali Ginzburg, premio Nobel de Física en 2003 por su contribución a la teoría de los superconductores y los líquidos superfluidos, murió el 8 de noviembre del 2009 a los 93 años en Moscú, donde nació junto a su familia.

Junto con Andréi Sájarov, el científico que posteriormente evolucionó hacia la disidencia, Ginzburg trabajó en el desarrollo de la bomba de hidrógeno de la URSS, un proyecto al que atribuyó el haberle salvado la vida de las purgas estalinistas. Zhores Alférov, otro premio Nobel ruso, manifestaba ayer que, gracias a ese trabajo, la URSS consiguió adelantarse a los americanos en la primera explosión real de una bomba de hidrógeno. Al casarse en segundas nupcias con una mujer condenada por supuesta conspiración contra Stalin, fue apartado del proyecto en 1951, durante la campaña antisemita que marcó los últimos años del dictador.

Aparte de su actividad científica, Ginzburg tenía una posición cívica muy activa. Ateo convencido, se oponía con vehemencia a los intentos de la Iglesia ortodoxa de introducir la religión en las escuelas y denunciaba la vinculación entre la religión ortodoxa y el Estado ruso. En el marco de la Academia de Ciencias, fue uno de los fundadores de un comité contra la seudociencia que denunciaba a los charlatanes de todo género, entre los que incluía a los astrólogos y los magos. "Hay que enseñar a la gente a pensar y no a creer en los milagros", afirmaba.

Ginzburg criticó a Vladímir Putin, el ex presidente de Rusia y actual primer ministro, por volver al "pasado autoritario". El científico formó parte de un comité de activistas de derechos humanos que ha denunciado a los servicios de seguridad rusos por su papel durante el mandato presidencial de Putin en procesos contra científicos acusados -y condenados- por supuesto espionaje contra Rusia. Opinaba que la tarea de un científico es ilustrar a la sociedad y no atontarla y afirmaba también que, en cierto sentido, la Academia de Ciencias de Rusia está en una situación peor que en tiempos de Stalin, ya que entonces se podía ser creativo y actualmente la ciencia rusa se orienta hacia el beneficio material. El futuro de Rusia, señalaba, no está en "la vuelta a la religión, sino en la ciencia y en la democracia".

Graduado en 1936 en la Universidad de Moscú, trabajó desde 1940 en el instituto de Física de la Academia de Ciencias de la URSS, dirigió la sección de Física Teórica desde 1971 y fundó el seminario de física, durante décadas centro de formación de investigadores de todo el mundo. Junto con Landau, fue uno de los padres de la teoría de la superconductividad. Estudió, entre otras cosas, la teoría de la difusión de ondas, la radioastronomía y la física de los rayos cósmicos. Escribió centenares de trabajos y compartió el premio Nobel con los científicos norteamericanos Alexéi Abrikósov y Anthony Leggett. Antes, recibió el Premio Estatal de la URSS (1953) y el Premio Lenin (1966).

jueves, 5 de noviembre de 2009

¿ Que la Ciencia ?

Forma de la conciencia social; constituye un sistema, históricamente formado, de conocimientos ordenados cuya veracidad se comprueba y se puntualiza constantemente en el curso de la práctica social. La fuerza del conocimiento científico radica en el carácter general, universal, necesario y objetivo de su veracidad. A diferencia del arte, que refleja el mundo valiéndose de imágenes artísticas, la ciencia lo aprehende en conceptos mediante los recursos del pensamiento lógico. Frente a la religión, que ofrece una representación tergiversada y fantastica de la realidad, la ciencia formula sus conclusiones basándose en hechos. La fuerza de la ciencia está en sus generalizaciones, en el hecho de que tras lo casual y caótico, halla e investiga leyes objetivas sin cuyo conocimiento no es posible desplegar una actividad práctica consciente y orientada hacía un determinado objetivo. La fuerza motriz de la ciencia estriba en las necesidades del desarrollo de la producción material, en las necesidades del avance de la sociedad. El progreso de la ciencia consiste en pasar del descubrimiento de nexos de causa-efecto y de conexiones esenciales relativamente simples, a la formulación de leyes del ser y del pensar más profundas y básicas. La dialéctica del conocimiento científico, los nuevos descubrimientos y teorías no anulan los resultados anteriores, no niegan su veracidad objetiva que se limitan a puntualizar los límites de su aplicación y concretan su lugar en el sistema general del saber científico. La ciencia se halla íntimamente vinculada a la concepción filosófica del mundo, concepción que la pertrecha con el conocimiento de las leyes más generales del desenvolvimiento del mundo objetivo, con la teoría del conocimiento, con el método de investigación. El idealismo conduce a la ciencia al callejón sin salida del agnosticismo, la subordina a la religión. En las condiciones actuales, únicamente la filosofía del materialismo dialéctico puede servir de instrumento para el acertado estudio de la realidad, puede ser una fuente de amplias y fecundas generalizaciones. La ciencia, surgida de las necesidades de la actividad práctica relacionada con la producción y la vida social, a la vez que experimenta sin cesar el influjo estimulante de tal actividad, influye poderosamente sobre el transcurso del desarrollo de la sociedad. Hoy, no es posible concebir la producción sin la ciencia, cuya importancia crece constantemente. La ciencia, al aproximarse a la producción en el proceso que conduce al establecimiento de la base material y técnica del comunismo, se convierte en una fuerza productiva directa de la sociedad.